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Cómo hablar con tu hija sobre las redes sociales

 

Uno de los versículos más conocidos en cuanto a la crianza de nuestros hijos está en Proverbios 22:6, donde la Palabra de Dios nos dice: «Dirige a tus hijos por el camino correcto, y cuando sean mayores, no lo abandonarán». Sin embargo, parecería que la cantidad de situaciones de las que debemos estar pendientes como padres son cada vez más complejas, especialmente debido al avance de la tecnología.

Tal vez tus hijos ya están usando el internet, o quizás te están insistiendo constantemente para tener su propia cuenta en alguna de las redes sociales. O podría ser que no están todavía pensando en eso, pero sabes que no tardarán mucho. Cualquiera que sea el caso en tu hogar, lo cierto es que las redes sociales son un tema que tarde o temprano deberás abordar.

Como padres, esto nos hace enfrentamos a una elección. Podemos desear que regresen los viejos tiempos cuando las redes sociales no existían, o aceptar que ahora son parte del mundo en el que están creciendo nuestros hijos. Podemos centrarnos solamente en los aspectos negativos y las historias de terror que escuchamos, o ver el potencial para bien que tienen estas herramientas, y que cualquiera puede aprovechar.

La decisión más sabia parece ser la segunda elección. Aunque no nos guste, nuestros hijos nacieron para vivir en la era digital. Y, si bien debemos protegerlos estableciendo reglas y parámetros en cuanto al internet, también debemos empoderarlos e instruirlos para que se conviertan en ciudadanos digitales responsables.

¿Cómo lo podemos hacer? Teniendo conversaciones… muchas conversaciones. El uso inteligente del internet es realmente una cuestión de cuidado diligente para ayudarlos a pensar en las decisiones que toman, las cuales darán forma a su reputación “en línea”. Algo con lo que nosotros, en nuestra juventud, no tuvimos que lidiar.

Tres interesantes ideas

Aunque estos consejos se pueden aplicar tanto a varones como a mujeres, en este Mes de la Mujer decidimos enfocarnos principalmente en las madres e hijas. Por eso, a continuación te presentamos tres ideas para conversaciones que te recomendamos tener.

Ya sea que tu niña esté familiarizada con las redes sociales o que simplemente esté aprendiendo cómo usarlas, estas ideas pueden darte un punto de partida para que tengas un diálogo más profundo y puedas instruirla en el camino correcto.

  1. Estar en las redes sociales es como estar en un escenario con un micrófono. Si no te atreverías a decir o a mostrar algo en una reunión escolar al frente de tus maestros, amigos o padres de familia, entonces no deberías escribirlo o publicarlo en línea.

Muchos adolescentes se hacen daño a ellos mismos al publicar cosas groseras, vulgares o inapropiadas, pero podrían pagar el precio cuando apliquen para ingresar a la universidad, a futuros trabajos o a alguna organización prestigiosa, y perder oportunidades importantes. Una simple búsqueda de su nombre en Google revelará un historial carente de prudencia o falta de carácter.

Todo lo que compartes, incluso en Snapchat, WhatsApp o en otra plataformas que crees que son privadas, crea un registro digital vinculado a tu nombre. Todo puede, potencialmente, salir a la luz pública y volverse viral. Y, al mismo tiempo que las buenas elecciones que haces por internet podrían abrirte puertas, las malas elecciones te cerrarán oportunidades. Estos errores pueden evitarse fácilmente si piensas dos veces antes de publicar algo. Y si no estás segura, te recomendamos aplicar la “Prueba del Triple Filtro“.

  1. Si usas las redes sociales para subir tu autoestima o para que te hagan más fuerte, también les das poder para que te derriben.

La verdad es que las personas son volubles; pueden amarte un día y maldecirte al día siguiente. Y si te pasas la vida buscando que te pongan un like o “me gusta”, te pones a merced de esas personas. Dejas que sus estados de ánimo y opiniones dicten tu confianza, y terminarás en una montaña rusa emocional sin seguridad y sin distinguir lo que es verdadero o simplemente una ilusión.

La mejor opción que tienes (y la más sabia) es disfrutar de las redes sociales por lo que son: una forma de conectarse con amigos, pero no como un indicador de tu autoestima. Debes basar tu confianza en lo que es real y confiable, como las verdades eternas de Dios, en lugar de hacerlo en números fluctuantes y elogios fugaces que nunca llegarán a satisfacerte por mucho tiempo.

  1. Las redes sociales deben enriquecer tu vida. Si revisar las noticias y los perfiles de otros te causa más angustia que satisfacción, entonces es hora de hacer una pausa, o salir de ellas.

No es ningún secreto que las redes sociales pueden despertar sentimientos de celos, inseguridad, rechazo y comparación. Especialmente cuando te sientes mal contigo misma, puede ser doloroso ver publicaciones que te hacen sentir excluida o inadecuada.

En lugar de torturarte al estar en línea, retírate y tómate un descanso. Aprende a reconocer cuándo esos mejores momentos de la vida de otras personas te están impidiendo ver tus bendiciones personales. Al tomar el control de tus emociones y establecer límites con las redes sociales, aprendes a cuidarte a ti misma de manera saludable y productiva.

Conclusión

Por encima de todo, nuestras hijas (e hijos) deberían aprender a ver las redes sociales como una plataforma no solo para conectarse sanamente con otros, sino también para ayudar a los demás. Muchas personas en el internet están buscando algo que les levante el ánimo o les ayude a escapar de una vida difícil o de un mal día. Al compartir mensajes de amor o esperanza, y al actuar como animadoras y no como críticas, las chicas aprenden a usar su voz para el bien, y así impactar positivamente a sus compañeras.

Esto, a su vez, inspira a otros a hacer lo mismo y atrae a los demás, debido a que “tu vibra atrae a tu tribu”. Además, esto prepara a nuestras hijas para un futuro positivo, uno al que luego puedan mirar retrospectivamente, y sentirse orgullosas por las elecciones y el camino que decidieron tomar en las redes sociales.

Si quisieras hablar con alguien que se interesa por ti, o si necesitas oración, por favor llena el formulario al final de esta página. También, si vives en los Estados Unidos y quieres contactarnos, llámanos al (800) 700-2582, o puedes mandarnos un mensaje por WhatsApp desde cualquier lugar del mundo.

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