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saludCuando los quebrantos de salud nos sorprenden, nuestra familia también se enfrenta a momentos de angustia. Después de una cirugía que salió mal, Juanita se dio cuenta de que quizás nunca saldría con vida del hospital. Su familia solo podía esperar un milagro.

 

Las expectativas de seguir con vida, parecían extinguirse para Juanita con cada minuto que pasaba. El diagnóstico de los médicos no era prometedor.

Dr. Rene Gonzalez, "Al darse cuenta que tenia tapadas, casi el 90% de las arterias del corazón, pues decidieron ponerle un "extend", que es un micro tubito que ponen dentro de las arterias para liberar el flujo de la sangre".

Su familia, veía con angustia, cómo la muerte iba ganando la batalla.

La metieron a terapia intensiva, para tratar de nivelarle todos los problemas que ocasionó la misma hipovolemia y el sangrado, y tratar de ver cuál era la causa de ese sangrado.

Su hija Verenice Arceo Galvan nos comenta, "Y me hinque y estaba pidiéndole a Dios: Igual nuevamente Señor yo ya te la entregue es tuya, es tu hija, si tu te la quieres llevar adelante, danos la fortaleza, pero tú eres un Dios de sanidad y sé que también puedes hacer el milagro".

La cirugía de Juanita duró varias horas, pero antes de ser intervenida, un gran recuerdo se avivo en su memoria y volvió a entregarle plenamente su vida a Jesucristo.

Junita Galvan recuerda, "Ayúdame Señor, mi alma esta en tus manos, mi vida está en tus manos. Te encomiendo mi espíritu si es que yo voy a partir porque si creía yo que si me iba a morir la verdad".

Contra todo pronóstico, Juanita sale de ese estado y comienza a dar muestras de recuperación.

Pero ella, había sido víctima de una negligencia médica y las consecuencias seguían ahí.

"Entonces yo me hice toda un "morete", como se puede decir, por el hematoma, era un morete y esto estuvo oprimiendo mucho mis riñones, mi vejiga y era el dolor pues que yo tenía".

"Mi pierna se lastimo también, el nervio de mi pierna lo lastimaron y se inflamo mucho entonces, no sentía yo mi pierna derecha".

Cuando la familia pensaba que lo peor ya había pasado, recibió una mala noticia.

"Por todas esas complicaciones que yo tuve se movieron los "extends" que me pusieron y tuvieron que volver a aplicar un nuevo cateterismo. Yo le dije: Señor, mi vida está en tus manos, pero yo se que tu tienes el poder y vas a abrir las puertas para que se solucione este problema de la mejor manera y que mi vida no vuelva a correr peligro. Hubo personas estuvieron orando para que Dios pusiera los medios y los médicos, los mejores médicos".

Y la esperada respuesta, pedida con tanta fe, por fin llegó.

Juanita, "Por ver toda la situación por la que yo había pasado, que ellos consideraron que sí, que hubo sí que si hubo negligencia, me lo hicieron en otro hospital mucho mejor y con dos cardiólogos muy reconocidos de la ciudad de Mexicali".

Esta feroz lucha entre la vida y la muerte, llamó mucho la atención aún de los médicos y enfermeros que ahí trabajaban, y así se lo dejaron saber.

"Yo nada mas te vengo a decir, que Dios quiere algo para tu vida, algo muy grande" dice... "Porque lo que tu pasaste allá adentro fue algo muy feo, pasaste cosas muy feas pero Dios te sacó, y te ha dado otra oportunidad". "Que él me lo esté diciendo, un médico, que estuvo ahí al pendiente, porque los médicos no se acercan y te dicen tanto al paciente, pero él sí tuvo esa delicadeza de decirme, Dios hizo un milagro".

Verenice, "Entonces son esas experiencias en la vida de los médicos, que a veces no se explican pero suceden, que el paciente se recupera y claro que sí, ellos miraban que orábamos con mi mamá. Yo oraba también cuando estaba con mi mamá, entonces ellos sabían que no todo fue obra de la ciencia, no gracias a la ciencia, sino también al poder de Dios".

"Creo que científicamente se hizo todo lo posible por atenderla, sacarla adelante y definitivamente pues, la fe tiene mucho que ver, con el deseo de vivir y con la fe puesta en su máximo creador, la puede sacar adelante".

Juanita, "Le doy gracias a Dios porque creo que Él me dio otra oportunidad, para ver las cosas de otra manera, la vida de otra manera y corregir algunas otras cosas, darme más de mi porque no alcanzo de cómo agradecerle a Dios".

Ahora Juanita sabe que toda situación adversa tiene un propósito y sus recompensas.

"Dios permite que a veces pasemos por algunas pruebas, algunas situaciones para llevarnos a otro nivel, o para tratar con la familia. Yo vi que mis hermanas se unieron mucho, porque de hecho tenemos un día en la semana un circulo de oración de puras hermanas".

Por todo lo que ha pasado, Juanita afirma.

Juanita, "Dios nunca nos abandona, Él siempre está con nosotros, pasamos por pruebas muy difíciles, pero Él es fiel a sus promesas, y nunca nos va a dar más de lo que podamos soportar, Él tiene el control de todo y todo tiene un porqué.

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