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serranoPara Luis Serrano de Colombia, su negocio era un anhelo hecho realidad luego de muchos años de esfuerzo, pero pronto se daría cuenta que el trabajo duro no era suficiente para alcanzar el éxito verdadero.

Luis, vivió su niñez sumido en la pobreza. Tanto que en muchas ocaciones su madre no tenía que darles para desayunar.

Aquel niño también, sufrió el abandono de su padre, quien no lo reconoció como hijo, sin embargo, todo esto le llevó a tomar una firme determinación.

“Mi sueño era salir adelante, forjándome, en ese entonces mis estudios académicos eran apenas de primaria pero, yo tenía unos sueños de superación.

Luis creció y nunca abandonó el deseo de superarse, por eso empezó a trabajar en una empresa de repuestos automotores.

El trabajo le dio estabilidad económica, sin embargo, su aspiración era tener su propia empresa, y decidió acudir a Dios en oración para pedir su ayuda.

“Vine de la calle y me arrodille en la bodega de la empresa y alce las manos a Dios y le dije Señor permítame hacer lo que estoy haciendo en esta empresa pero a nivel personal”.

Luis fue ascendido en el trabajo, se casó y tuvo tres hijos. Tiempo después, cumplió el sueño de tener una empresa propia. Pero con esto surgió un nuevo desafío, Luis sentía temor de no tener suficientes ingresos para pagar sus cuentas, incluyendo la deuda de la nueva casa que compraron.

“No dormía, no comía, me llegó una depresión de que yo no puedo pagar”.

El hombre que siempre había superado situaciones difíciles, ahora experimentaba un temor que cada vez era más fuerte y que empezó a afectar la relación con su familia.

Su esposa recuerda, “los problemas los traía aquí a la casa y eso afectaba la relación, muy brusco conmigo, me trataba mal, ya grosero”.

Deprimido y con problemas en su hogar, acepto la invitación de ir a un lugar donde se habla de Dios, luego de escuchar la charla de ese día, Luis hizo una oración.

“Le dije Señor, si usted me cambia, me quita esta depresión, me quita este miedo, yo me convierto a ti Señor”.

Y después de aquella oración, Luis empezó a ver resultados.

Sintió paz, la depresión se fue, y como nunca antes tuvo las fuerzas que necesitaba para continuar desarrollando su empresa y enfrentar la deuda que había asumido.

Al acercarse a Dios las cosas también dieron un giro radical en su carácter y en su casa.

Hoy Luis Serrano continua trabajando y comprobando que en cualquier situación que viva, la mejor decisión que puede tomar es la de acercarse a Dios.

“Si, yo lo puedo testificar que si es cierto, que Dios responde a las peticiones de su corazón“.

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