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suegrasDisfrute de la entrevista que Amarilis le realiza a su suegra y cuñados en este programa especial del Club 700 Hoy.

Amarilis: ¿Qué mucho se dice de la relación suegra/nuera, que siempre hay mucha tensión y el concepto de suegra es como tan negativo?, ¿qué consejo tú les darías a las suegras, a las nueras para que la relación mejore para impactar positivamente la relación familiar?

Lilia: Que pregunta tan interesante. Mira yo creo que una de las cosas que tenemos que entender las mamás primero, antes que otra cosa, es que los hijos son capaces de llevar a cabo sus propias vidas y lo van a hacer bien, que no nos necesitan, es difícil entenderlo pero eso es algo muy importante para que ellos realmente puedan hacer su vida ya ellos, y otra de las cosas es el respeto, respetarlos a ellos en sus decisiones, respetarlos en su manera de vivir y respetar por supuesto a la nuera.

A las suegras también, a las suegras también porque uno tiene que respetar a la suegra y entender que, obvio, es la mamá de tu esposo, o sea, porque es una cosa de los dos lados. Definitivamente yo creo que sí y es realmente la única manera en la que van a lograr la felicidad tanto de los hijos como de los papás porque podemos integrarnos todos como familia y poder tener una relación hermosa, tratar de saber más de la nuera o del yerno porque es la misma situación.

Amarilis: Me gustaría compartir con la audiencia que Lilia, después de divorciada, crió sola a sus cuatro hijos y a todos ella los llevó a conocer a Cristo. Sapha, ahora que tú estás casada, que eres esposa, que eres nuera, la bebé de la casa. ¿Cómo el tener a Cristo en tu vida, modelado por tu mamá, ha hecho la diferencia ahora que ya eres toda una mujer?

Sapha: Pues imagínate con una súper mujer así, es un súper ejemplo. Y con ella en la casa todo el tiempo crecimos leyendo la Biblia, platicando de cosas del Señor y eso mismo lo he metido al matrimonio y lo bueno fue que igual, la mamá de mi esposo ha hecho lo mismo entonces las dos súper mujeres peleando por Cristo en nuestras vidas ha ayudado a que en nuestro matrimonio haya esa comunicación, esa manera de dejar que todo esté en las manos de Dios.

Amarilis: Y qué bueno que esto viene de generación en generación, porque tus hijos, ahora tus nietos. Bueno Arturo, tú eres el hijo mayor y tuviste la oportunidad de experimentar en tu hogar a una mamá sin Cristo y a una mamá con Cristo. ¿Cuáles fueron los cambios que viste en Lilia?

Arturo: ¡Ah qué bueno que a mí no me preguntaste nada de suegra, ni nada!

Yo creo que fue muy interesante porque mi mamá y yo toda la vida hemos tenido una relación muy cercana. Siempre hemos sido mejores amigos y cuando yo estaba en la adolescencia y crecimos, siempre éramos compañeros, nos íbamos a todos lados juntos.

Cuando mi mamá tiene este cambio tan radical en su vida, que ella empieza a tener esta relación personal con Dios, su vida cambia completamente y yo me sentía afuera, me sentía que había una distancia. De hecho, bueno en aquel entonces yo era así como que la oveja negra porque yo no quería saber, me resistía al cambio. Yo me acuerdo que yo decía: “Es que ya es el colmo, en la casa hasta para comer hay que rezar”. A pesar de este cambio, y que yo al principio estaba tan rebelde y todo, la comunicación siempre fue muy cercana. Yo me acuerdo de que ella continuamente me hablaba acerca de Dios como el centro de la vida, como el poder para salir adelante, como el único camino y yo nada mas lo escuchaba, no lo aplicaba en mi vida, nada mas lo escuchaba, pero cuando amigos míos o compañeros estaban en problemas yo les empezaba a decir las mismas palabras que mi mamá me decía a mí, entonces era muy interesante porque de momento me veía yo hablándoles a mis amigos y diciéndoles “Jesús es el único camino”, “Es que mira, tienes que encontrar”.

Amarilis: Lo que te resistías tú a aceptar para tu vida lo veías ya modelado en tú mamá y lo repetías.

Arturo: ¡Exactamente!, claro y era porque yo sabía, que eso estaba bien. Que era la verdad por el ejemplo que mi mamá ha sido a lo largo de toda nuestra vida.

Amarilis: Bueno y ese legado que mi suegra ha dejado en sus hijos, porque yo veo la manera en la que son ellos como esposos, como padres, como hijos, como hermanos, en mi casa también veo el testimonio y bueno, para muestra basta con un botón. Ese es el legado que tenemos de ti y te doy las gracias por esa bendición tan especial.

Gracias familia por estar aquí, qué bueno que me apoyan. Bueno y a ustedes allá en casa les animamos a que decidan hoy acercarse más a sus suegras y compartir juntos o juntas las vivencias en familia.