Ratio: 5 / 5

Inicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activado
 

amigosTodos queremos rodearnos de buenos amigos, desde la juventud. Sin embargo, el tema puede ser causa de malos entendidos entre padres e hijos a la hora de responder a preguntas como estas: ¿Son buena influencia? ¿Nos convienen? ¿Tienen buenas costumbres? Y ¿qué hacer entonces en esos casos?

 

Pues la respuesta no es sencilla, y por eso decidimos buscar algunas opciones, tanto para los papás como para los jóvenes.

A medida que crecen, es normal que los jóvenes vayan ampliando su círculo social y establezcan nuevas relaciones de amistad.

Pero ¿qué hacer cuando sus amigos no son del agrado de sus padres?

Macarena Gómez: No se puede prohibir a los hijos juntarse con ciertos amigos, porque eso al final merma la relación entre los hijos y los padres. Mientras más se les prohíba distintas cosas, más ellos se revelan y es peor. Si yo descubro en el fondo que mi hijo está con malas juntas, ahí también hay que ver, cuán afectado está mi hijo: En el colegio, baja las notas, llega borracho, está todo el día acostado, ahí yo creo que hay que tomar cartas en el asunto y consultar un especialista y sacarlo de eso en el fondo.

Con tres hijas adolescentes, Patricia ha vivido en carne propia esta situación.

Patricia Cancino: Es súper preocupante en el minuto en que tienen que escoger sus amigos. Uno juzga, juzga y te fijas mucho en cómo son ellos, la apariencia, un trata de que ellos vengan a la casa de uno para conocerlos más, pero el adolescente es como esquivo a eso. Prohibí muchas veces que se juntaran con ciertas personas, con ciertos amigos de mis hijas, y la verdad es que a la larga no te da resultados.

Es importante, lo primero: No prohibirle a los hijos algunas amistades. No invadir sus espacios por ejemplo, no estar hurgueteando en facebook, en el instagram, o en su celular.

No pretender entenderlos y darles consejos como nosotros lo hubiéramos hecho, porque es importante entenderlos a ellos.

Y lo más importante creo yo es no juzgar; entender lo que le está pasado, ir a comprenderlos, realmente el porqué está haciendo lo que está haciendo.

"Lo que hicimos fue conversar mucho, mucho, sentarnos y conversar, dejarles bien claro lo que nosotros, lo que nosotros como papás queríamos, lo que no queríamos que pasara. Yo siento que esta parte de la conversación y el diálogo con ellos, es súper importante, dejamos de prohibir y la decisión pasa a ser de ellos. Yo creo que lo más importante es comunicarse, por lo menos a mí me dio resultado eso".

Romina Siri Cancino: Me gusta que mi mamá, mis papás, tengan confianza en mí para elegir a mis amigos, porque me hace sentir mejor y no tengo tantos problemas con ellos y eso en general es bueno porque no me gusta pelear con ellos, me gusta que ellos confíen en mí, me hace sentir bien.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar