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cocinaJorge Sorribas aprendió de sus padres a no pensar solo en sí mismo. Él es la tercera generación de fabricantes de pastas artesanales en Argentina.

 

Mientras nos da el secreto para preparar una sabrosa receta, nos cuenta su increíble historia de amor.

"Y en el día de hoy les voy a enseñar cómo hacer fusillis al fierrito".

Los ingredientes que se necesitan son los siguientes: Medio kilo de sémola, y el medio kilo de harina, 3 huevos, un chorrito de aceite de oliva y más o menos 250 centímetros cúbicos de agua. A esto le vamos a agregar sal. Así que prendemos y vamos a mezclar.

"Ya tenemos aquí la masa y mientras vamos amasando, porque a esto hay que darle bastante, les quería contar: y no solo mis abuelos y mis padres me enseñaron lo que es el amar esta profesión que es hermosa, sino también me enseñaron la solidaridad y el amor al prójimo".

"Esto que ellos me inculcaron hizo que en el año 1995 me involucrara en lo que fue una navidad para Ruanda, que fue después del genocidio que sufrió esa nación. Fuimos a hacer ayuda social. Llevamos alimento, recuerdo que armamos casitas; sin saber que en ese lugar iba a encontrar el amor de mi vida".

A la masa hay que ir dándole forma, y le cortamos los costados para darle una forma rectangular. Lo vamos a llevar a un espesor más o menos hasta unos tres milímetros. Y lo pasamos por una maquinita de pasta. Pero no se preocupe, que si no la tiene, los fusillis al fierrito los va a poder hacer igual.

"Les sigo contando la historia. Un día después que teníamos que trabajar ahí en el campo de refugiados, una compañera mía de trabajo me dice que hay una chica que nos invitaba a comer a la casa. Llegamos al lugar donde vivía".

"La puerta la abrió Teresa y, desde ese momento que la vi por primera vez, me enamoré. El proyecto había empezado en diciembre y en fines de febrero había que volverse. Y le dije que yo me tenía que volver para la Argentina, pero me comprometí que yo iba a volver a África y que yo me iba a casar".

Bueno, esto va para la señora que no tiene la maquinita: Lo enrollamos, agarramos el cuchillo, y más o menos le calculamos de la misma que eran los otros fierros.

"Como había dicho, después de seis meses regresé a Ruanda, me casé con María Teresa; nos casamos ahí en el campo de refugiados".

Vamos a pasar y vamos a agarrar el fierrito. El rayo de una bicicleta: ese es todo el secreto.

Agarramos el fusilli, le damos la vuelta, y ahí empezamos a hacer uno por uno. Aquí ya tenía preparado algunos más que venimos haciendo.

Así que el paso siguiente de eso es cocinarlos.

Y ya tenemos nuestro plato preparado para comer en familia: los fusillis al fierrito.

"A pesar que pasaron diecinueve años, lo único que puedo dar es dar es gracias a Dios por esta familia hermosa que me permitió tener".

Bueno ¿Te animas a preparar tus propias pastas?

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